Un corazón funerario bellamente elaborado que simboliza amor, respeto y recuerdos preciados. Crisantemos blancos suaves forman un corazón atemporal, delicadamente acentuados con vibrantes rosas amarillas y flores doradas para representar calidez, gratitud y una vida recordada con cariño. Un homenaje significativo, perfecto para honrar a un ser querido con gracia y dignidad. 38 cm